Algunas bases ideológicas de LIBRE
De acuerdo con los estatutos aprobados por el TSE del partido Libertad y Refundación, existen ciertos principios que son la guía y el riel por donde todo movimiento interno del Partido debe caminar.
En la declaración de principios dicen lo Estatutos que la revolución es inevitable, esta revolución será conducida por el Partido LIBRE, en el sentido de que éste “interpreta y expresa el pensamiento y la fuerza del pueblo que demanda con urgencia la refundación del Estado, la transformación de la sociedad y del sistema económico y político, así como la construcción de una verdadera democracia participativa e incluyente basada en la igualdad, la libertad, la solidaridad y la justicia con las cuales se garantice el respeto universal e irrestricto de los derechos humanos”.
Los principios de nuestro Partido implican la refundación del concepto de soberanía popular, proponiéndolo como expresión de un pueblo que practica la democracia participativa y como base de los anhelos fundamentales del pueblo beligerante.
La Asamblea Popular es el órgano de construcción del poder popular para garantizar la democracia participativa desde las bases hacia la jerarquía de la dirección del Estado.
La igualdad económica y social constituye la respuesta a la explotación y sometimiento de la hondureñidad que ha sido sometida por mucho tiempo a un sistema injusto capitalista neoliberal, en donde la riqueza se concentra en pocas manos y la pobreza se generaliza en la medida en que avanza el capitalismo deshumanizado para concentrar su patrimonio y proponer una sociedad individualista y egoísta, en donde una minoría goza de los beneficios sociales y económicos, mientras la mayoría sufre marginación, miseria y deshumanización.
El respeto a las diversidades se refiere a la existencia de pensamientos de distinta índole que deben convivir en nuestra sociedad como expresión de distintos movimientos con expresiones ideológicas progresistas y democráticas.
LIBRE estará vinculado a la base del pueblo y a sus organizaciones populares como base de construcción del poder popular.
El pensamiento crítico doctrinario constituye una de las fuerzas ideológicas más importantes para la verdadera conducción y orientación de esta inevitable revolución.
El respeto y la promoción de los derechos humanos representan la base de una sociedad igualitaria, equitativa y respetuosa del ser humano, pero, a la vez constructora de una sociedad armónica.
Y así por ejemplo, la honestidad y la transparencia serán siempre las cartas de presentación de los miembros de nuestro partido, pero, además serán la garantía de que nuestra revolución pacífica llevará a cabo los anhelos y las esperanzas de la sociedad nacional.
El respeto al laicismo y libertad de culto es insoslayable para LIBRE, porque a él pertenecen miembros de todas las religiones y al mismo tiempo ciudadanos que no poseen religión alguna. El medio ambiente será siempre una preocupación del gobierno que emprenda nuestro partido. Seremos centroamericanistas bajo el pensamiento de Morazán que deberá convertirse en el símbolo preciso de nuestra regionalidad revolucionaria, misma que extenderemos a la latinoamericanidad como elemento auténtico de identidad continental en el plano ideológico y cultural.
Y finalmente nuestro partido se define como una organización política anti imperialista, anti neocolonialista en el entendido de que estas expresiones de dominación del imperio norteamericano son utilizadas para la explotación de los recursos humanos y el sometimiento político y económico de Honduras.
De este modo, entonces, estos principios son los rectores y conductores de toda vida organizativa del Partido LIBRE.
El movimiento de los jóvenes y el movimiento de las mujeres deben tener como brújula de su pensamiento, la organización, la movilización y la formación política: son todos ellos principios vitales que señalan nuestros estatutos orgánicos y doctrinarios.
Programa de Acción Política
En el Programa de Acción Política nuestros estatutos proponen que las viejas estructuras políticas nacionales fueron incapaces de darle al pueblo lo que el pueblo necesitaba: democracia, equidad, justicia e independencia política.
Tales estructuras fueron las responsables históricas del empobrecimiento, la explotación y la represión social de nuestra patria.
Hoy el Partido LIBRE se propone refundar el estado y redactar un nuevo pacto político y social denominado carta fundamental de la nación.
Objetivos de LIBRE
Así que a continuación describimos los objetivos de nuestro Partido, los cuales sirven de guía a toda organización, movilización y concientización interna de LIBRE:
1. Nos proponemos tomar el poder político por la vía pacífica electoral para instaurar un verdadero régimen democrático, amplio, incluyente, participativo y REVOLUCIONARIO.
2. Transformar las estructuras de la sociedad a través de la construcción de la soberanía popular como plataforma legítima del poder, y la democracia participativa.
3. Implementar un modelo económico alternativo que conociendo las condiciones imperiales neoliberales internacionales construya un modelo nacional de desarrollo sobre la base de su propia potencialidad, identidad y perspectivas de desarrollo local apoyándose en la solidaridad internacional de países y organizaciones políticas que coincidan con nuestro planteamiento social.
4. Instaurar un Estado de Derecho democrático, participativo y sólido a través de un gobierno moderno y transparente.
5. Desarrollar una política exterior independiente, soberana, basada en la igualdad, respeto, reciprocidad y autodeterminación de los pueblos, opuesta a las prácticas imperialistas del capitalismo globalizado e inspirada en la gesta de Francisco Morazán, fortaleciendo los lazos de unidad con los pueblos latinoamericanos.
6. Liderar al pueblo hondureño en su gesta de liberación, como vanguardia revolucionaria, democrática, y pro socialista e intérprete de las más caras aspiraciones de las mayorías empobrecida y explotadas por el modelo económico neoliberal, que multiplica la desigualdad, saquea nuestras riquezas y nos impone políticas fracasadas como el Consenso de Washington.
Los seis objetivos políticos de LIBRE estructuran la mejor perspectiva de conducta partidaria de cualquier militante que imbuido de estas metas sepa que en ellos están propuestas las luchas esenciales del ser humano contemporáneo que trabaja por su propia libertad y por su refundación.
El marco global de la lucha política de LIBRE está asentado en la conciencia de la lucha de clases que objetivamente existe en nuestro país, pero, que está invisibilizada por los aparatos ideológicos del Estado, especialmente por los poderes fáctico mediáticos y partidarios. En otras palabras las clases sociales despóticas de nuestro país, reflejan en sí mismas la lucha por el poder político para salvaguardar los intereses de dominación y explotación de una clase sobre otra, o sea del poder económico político de la élite económica nacional contra el pueblo.
Y estos estatutos en sus objetivos están dirimiendo cuál es la esencia fundamental de la lucha política nacional.
No queda mal recordar que las clases son grupos sociales que se diferencian entre sí por el lugar que ocupan en el sistema de producción social, es decir por las relaciones en que se encuentran con respecto a la propiedad de los medios de producción.
Si los medios de producción del país están constituidos por las materias, primas, las máquinas, las herramientas, los talleres, las fábricas, la tierra, etc., implica que el pueblo hondureño que no posee ni las fábricas, ni la tierra ni los bancos financieros, etc., está en situación de pobreza, miseria, explotación, dominación y deshumanización.
No hay que olvidar que el pueblo necesita esclarecerse a sí mismo para establecer cuál es el rol que le toca desempeñar con LIBRE en la historia y en la liberación, porque como dice el eslogan “sólo el pueblo salva al pueblo”.
Como se ha de observar la lucha política, ideológica, económica y social, es una lucha de las clases explotadas contra las clases explotadoras. Esta lucha puede ser frontal, invisibilizada o mediatizada. Es frontal cuando se lucha en las calles contra el sistema, es frontal cuando los aparatos represivos persiguen, encarcelan y asesinan a los miembros de LIBRE o de cualquier otra organización social. Es invisibilizada cuando los medios de comunicación en poder de la clase dominante transponen y ocultan los verdaderos problemas de la sociedad clasista.
Pero, los estatutos de LIBRE son claros en tal sentido por que propone liderar la gesta de liberación del pueblo a través de una lucha democrática que se concretiza en otro eslogan del pueblo: “los derrotamos en las calles, los derrotaremos en las urnas”.
Así que el primero y sexto objetivo de LIBRE son claros en el sentido antes apuntado.
Para la toma del poder político se escoge la vía pacífica electoral, con el fin de establecer un gobierno democrático, amplio, participativo y revolucionario. ¿Y qué es en este caso lo revolucionario?, es sencillamente conducir el Estado hacia estadios de mayor distribución de la riqueza, menor explotación de la mano de obra nacional, mejoramiento de las condiciones de vida del hondureño pobre, solucionar el problema de la vivienda, la educación y la salud, y todos los demás factores de la vida social y económica en que se desenvuelve un ser humano digno y equitativo.
Y el camino expedito para lograr tales propósitos es la instalación de la Asamblea Nacional Constituyente con el objetivo de establecer nuevas reglas de relaciones sociales de producción, nuevas formas de la lucha política, nuevos estructuras de producción nacional, y nuevos conceptos sobre el desarrollo de la soberanía nacional residente en la mayoría que constituye el pueblo en la nación.
Hemos transitado por una plataforma de enajenación del concepto de democracia, es decir hemos sido conducidos por una democracia burguesa que ha sostenido su poder mediante la impunidad, la corrupción y la represión, pretendiendo hacer creer al hondureño que la democracia representativa de sus intereses de clase, es la democracia que le conviene a la sociedad nacional.
De este modo podemos asegurar que el pueblo (hombres, mujeres, jóvenes, adultos, ancianos y niños) sostienen sin saberlo, a lo mejor sabiéndolo además, una lucha económica, una lucha política y una lucha ideológica.
La lucha económica consiste en conquistar ante el sistema representativo del poder fáctico, un salario mínimo, justo, apropiado a las necesidades de la economía neoliberal, en la cual la explotación se produce en todos los sentidos imaginables, pero además, se trata de recuperar mediante la lucha económica, la satisfacción de las necesidades vitales del ser humano, en las que se enlistan la educación, la salud, el transporte, la vivienda, la alimentación, etc.
La lucha política es aquella que se encamina a instaurar un estado equitativo, justo, democrático, participativo, amplio e incluyente que garantice todos los derechos humanos y sociales del hondureño.
La lucha ideológica es un contienda que se libra en el orden de la conciencia social en la cual los miembros militantes de LIBRE, deben saber que es necesario sostener un criterio político basado en la filosofía y la teoría que nos permita esclarecer nuestro rol educativo con respecto al sistema neoliberal, imperial, oligárquico y dominante, en el cual el pueblo asume una conciencia de libertad y trabajo tesonero por esa liberación política, ideológica y económica.
La teoría ideológica nos propone que existe una sociedad capitalista y una sociedad socialista.
Partamos de que la humanidad ha transitado por cuatro modos de producción. La sociedad primitiva se refiere a la primera forma de organización humana; la propiedad era comunitaria o comunal, y la riqueza producida por el trabajo se repartía entre todos los miembros de la sociedad.
La sociedad esclavista en la que unos grupos sociales se tomaron la propiedad comunal y por la vía de la fuerza adquirieron la propiedad comunal para convertirla en propiedad individual; en este momento la vida y existencia de los hombres pasaron a formar parte de la propiedad en general. Surgieron los esclavos y los esclavistas. El esclavo fue explotado cruelmente hasta morir en la mayoría de las veces.
Con el surgimiento de la sociedad feudal aparecen las castas aristocráticas, el concepto de linaje como expresión herencial de dominación de unos grupos sociales sobre otros.
El feudalismo fue un conjunto institucional en la cual la relación social era de un hombre libre, el vasallo, que recibe la concesión de un bien que es el feudo, o el conjunto de tierras, por parte de otro hombre libre, denominado el señor. Así se estableció una relación de dominio entre el siervo, el señor, el vasallo y el feudo. Los campesinos son los siervos, que pagan una renta feudal.
El capitalismo es el último modo de producción que experimentamos en la sociedad moderna. La propiedad capitalista sustituyó la propiedad feudal. La propiedad privada burguesa se basa en un supuesto obrero libre, un trabajador que es dueño de su propia fuerza de trabajo, pero no posee los medios de producción.
De este modo los dueños de los medios de producción (fábricas, tierra, bancos,etc) se convierten en la clase privilegiada, la cual se queda con los productos que elaboran los trabajadores (industriales, agrícolas, etc.) a quienes les pagan un salario bajo con el fin de que puedan sobrevivir y sigan necesitando el cargo para su propia subsistencia.
Hay varias clases de burguesía: burguesía industrial que son dueños de las grandes industrias; la burguesía terrateniente que es la dueña de las grandes extensiones de tierra dedicadas al cultivo de café, banano, caña, algodón,etc y a la ganadería que produce leche, queso mantequilla para las industrias de productos lácteos y otras mercancías derivadas; la burguesía comercial que es la dueña de los grandes almacenes , supermercados, multiplazas, y otras empresas ligadas a este rubro; la burguesía bancaria que es la dueña de los bancos, de las empresas de seguros y pensiones y de otros negocios que se dedican a comprar y vender servicios; la burguesía de prestación de servicios que son los dueños de empresas de telefonía, de distribución energética, de medios de comunicación, de transporte , de hospitales, hoteles, educación de los tres niveles, primario secundario y universitario.
En la contra parte hay varios tipos de proletariado: el proletariado industrial que vende su fuerza de trabajo a la burguesía industrial y otras formas de venta de la fuerza de trabajo en empresas medianas, etc.; el proletariado agrícola que vende su fuerza de trabajo a la burguesía que se dedica a producir bananos, café, algodón, etc.; el proletariado comercial que vende su fuerza de trabajo a las grandes empresas dedicadas a este rubro (almacenes, multiplazas, telefonías, etc); el proletariado de la banca financiera, son trabajadores de los bancos, y de otras formas de prestación de servicios financieros.
La otra clase que existe en el modo de producción capitalista es la pequeña burguesía, esta clase social es un grupo numeroso y posee pocos recursos, la mayoría de este estamento social sobrevive con sus negocios y le sirve para educar sus hijos, en universidades privadas, en colegios privados, etc.
A veces conforman la pequeña burguesía profesores de educación primaria, media y universitaria, pequeños comerciantes denominados pequeñas y medianas empresas, dueños de talleres de mueblerías, zapaterías, artesanales, pequeños supermercados, y apoyan lo que se denomina el trabajo informal.
En general, según Federico Engels (Londres, 1848): “La burguesía va aglutinando cada vez más los medios de producción, la propiedad y los habitantes del país. Aglomera la población, centraliza los medios de producción y concentra en manos de unos cuantos la propiedad. Este proceso tenía que conducir, por fuerza lógica, a un régimen de centralización política. Territorios antes independientes, apenas aliados, con intereses distintos, distintas leyes, gobiernos autónomos y líneas aduaneras propias, se asocian y refunden en una nación única (el neoliberalismo) bajo un gobierno, una ley, un interés nacional de clase y una sola línea aduanera”.
Señaladas de esta forma las bases ideológicas de los Estatutos del partido LIBRE, y configurado el marco ideo-político y económico, no queda menos que precisar que la lucha en la sociedad capitalista es contra quienes detentan la propiedad de los medios de producción explotando la mano de obra de hombres, mujeres y jóvenes, para producir un capital monetario (sector financiero), un capital productivo (sector industrial), un capital constante (maquinarias y materias primas), un capital variable (la inversión en la compra de fuerza de trabajo), y un capital mercantil (la compra venta de mercancías y servicios).
La burguesía produce la plusvalía a raíz de la explotación de la fuerza de trabajo, al obtener la ganancia de la faena excedente de los obreros, cuya esencia se caracteriza por que al producirse la mercancía, hay un trabajo que no se le paga al obrero y esa es la plusvalía del capitalista.
Las mujeres sufren esta explotación junto al hombre y a los jóvenes, por ello la lucha de las clases sociales es verdadera por que existe en la realidad social cotidiana, es políticaporque el obrero y la obrera necesitan liberarse de esta explotación desmedida, es permanente por que se practica todos los días mediante protestas, marchas y toda forma de manifestación del descontento de las clases dominadas, y lo que es más dramático, es violenta, debido a que se suscita una represión generalizada contra quienes enarbolan la lucha política, económica, ideológica y social.
Por ello, hombres, mujeres y jóvenes inscritos en el Partido LIBRE, se orientan por la doctrina social que impulsa los siguientes fines nacionales:
a. Refundar el Estado y transformar la sociedad.
b. Construir un Estado libre, soberano e independiente basado en la igualdad, la dignidad social, y la autodeterminación del pueblo hondureño.
c. Impulsar el modelo alternativo y justo, que propicie el desarrollo nacional sobre la base de la libertad, la igualdad y el bienestar pleno de la hondureñidad, respetando los derechos humanos en todo tiempo y en todo espacio.
d. Garantizar la equidad de género, la diversidad sexual, y desmontando la sociedad patriarcal.
e. Defender la propiedad exclusiva del pueblo hondureño sobre sus recursos naturales, la reconstrucción de los ecosistemas, y favorecer la relación de la humanidad con la naturaleza de manera armónica y racional.
Y he aquí entonces, para finalizar esta exposición, que LIBRE proclama una minuta política incluyente donde se encuentren participando los obreros, los campesinos, los pueblos originarios y afro-descendientes, los pobladores y pobladoras, los jóvenes, los artistas, la diversidad sexual, las mujeres, los empresarios patriotas, los profesionales de todas las disciplinas técnico-científicas y culturales, los sectores sociales de la economía, los discapacitados, los adultos y adultas mayores, los religiosos y religiosas, los defensores de los derechos humanos, y todas aquellas organizaciones de mujeres, hombres y jóvenes que propugnen la refundación del país, mediante la instauración de la Asamblea Nacional Constituyente la nueva carta fundamental y la instalación de la Asamblea del Poder Popular.
En el Movimiento Resistencia Progresistas hacemos nuestros estos conceptos y los avalamos como plataforma de lucha para conquistar con conciencia de clase el poder político de la nación.
Y como ha indicado nuestro Coordinador General Rasel Tomé, nos aprestamos la concientización de los colectivos de base, a la organización nacional del poder popular que señalan los Estatutos partidarios, y finalmente a la movilización general de LIBRE y de nuestro movimiento interno MRP, con el objetivo preciso de entrar en la contienda de las elecciones primarias con una alta moral organizativa para apuntalar el triunfo de nuestra candidata Xiomara Castro hacia la Presidencia de la República y para formar parte de la dirección nacional, departamental, municipal y local de nuestro gran partido LIBERTAD Y RFEFUNDACIÓN. .
LA SOBERANÍA POPULAR ES LA COLUMNA VERTEBRAL DE LA JUSTICIA, LA EQUIDAD Y LA LIBERACIÓN NACIONAL
TODO EL PODER PARA EL PUEBLO
VIVA EL MOVIMIENTO RESISTENCIA PROGRESISTA MRP-LIBRE